miércoles, diciembre 01, 2004

Ecce Socialismo

La cantidad de noticias que genera este gobierno de circo es continuo. De hecho, y siguiendo el ejemplo del gran Carl Sagan, si decidiera leer toda la biblioteca al respecto en una vida sólo podría con un par de estanterías. Para colmo acabaría hastiado y tarumba, porque si de menos nos hizo Dios, con poco más de esto nos tienen que abrir las puertas del psiquiátrico colectivo (véase TV).

Y es que José Luis, en sus andanzas le pregunta a sus discípulos, cual Poncio Pilato: quid ist veritas? Sus discípulos, asombrados, le miran con sorpresa, se miran unos a otros de reojo y quedan mudos. Sin embargo, Juan Curro, su discípulo amado y la piedra de su Iglesia, Pedralfredo, deciden arriesgarse a la extraña pregunta del Maestro:

- Argumentum baculinum -responde Pedralfredo -. Si yo mando, si yo tengo el bastón del poder, ese es mi argumento, esa es mi verdad.

- Gutta cavat lapidem, non vi sed saepe cadendo, Maestro - Juan Curro responde -. La gota de agua agujerea la piedra, no por su fuerza, sino por su constancia en el caer. A fuerza de decir lo que sea, hasta yo me lo creo.

- Ay, Curro, in vino veritas. Memoria minuitur nisi exerceas - les indica el Maestro José Luis -. Cuanto menos piensen, ¡mejor!

Después de repartido el vino, olvidado todo, alcanzada la verdad, se pusieron en pie y se apenaron juntos. El día de la partida estaba cerca.

- Nec tecum possum vivere nec sine te, Curro. Ay, ni contigo ni sin ti. - balbucea José Luis.

- Querido Maestro, exegi monumentum aere perennius regalique situ pyramidum altius, quod non imber edax, non Aquilo impotens possit diruere aut innumerabilis annorum series et fuga temporum (he levantado un monumento más duradero que el bronce, y más alto que la regia permanencia de las pirámides, al que ni la devoradora lluvia, ni el Aquilón, impotente, puedan destruir, ni tan siquiera la innumerable sucesión de los años y el paso del tiempo).

- Sí, Juan Curro, sí, difficilis facilis, iucundus acerbus es idem (tú eres el mismo, ya seas difícil o fácil, alegre o mordaz). Sigue así... - clama Pedralfredo.

- Nemo repente fuit turpissimum (nadie se ha convertido de repente en persona muy de despreciar). - exclama el Maestro -. ¿Cuál fue nuestro fallo? Ubi est veritas? Non omnis moriar. No moriré del todo. Siempre quedará algo de mí. Aunque sea un mal recuerdo.

Los tres, al oir un ruido a lo lejos, levantan la cabeza, escrutan su alrededor y tras un silencio profundo, bajan la cabeza, respirando...

A lo lejos se oye una voz:

- Stultorum numerus infinitus est (el número de los tontos es infinito)...

Moraleja:
  • Excusatio non petita, accusatio manifesta (excusa no pedida, acusación manifiesta e implícita)
  • Nemo malus felix, minime corruptor et idem (ningún malo será feliz, ni de ninguna manera lo será el corruptor)

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